POSITIVE / GUÍA DE CUIDADO

Cuida tu ropa
deportiva.

Tu próxima sesión empieza aquí. Una rutina sencilla para lavar, secar y guardar tus prendas sin descuidar los detalles.

La etiqueta de cada prenda siempre tiene la última palabra.

LAVADO · SECADO · ALMACENAJE

Una buena rutina.
Seis pequeños gestos.

No todas las prendas necesitan lo mismo. Empieza por sus instrucciones y adapta estos pasos a tu equipación.

01 / AL TERMINAR

Fuera de la bolsa.

Saca la ropa húmeda al llegar a casa. Si no puedes lavarla todavía, extiéndela para que se airee. Dejarla hecha una bola en la mochila retiene la humedad y favorece el mal olor.

02 / ANTES DE LAVAR

Mira la etiqueta.

Comprueba la temperatura, el programa y el secado permitidos. El número de la cubeta indica la temperatura máxima, no una obligación de lavar a esa temperatura. Separa colores y prendas que necesiten otro tratamiento.

03 / PREPARA LA CARGA

Dale la vuelta.

Lava las prendas del revés y cierra las cremalleras. Mantén el velcro cerrado y evita mezclar tejidos delicados con prendas que puedan engancharlos. Deja espacio en el tambor: la ropa debe poder moverse.

04 / EN LA LAVADORA

Menos, bien elegido.

Usa la dosis de detergente indicada para tu carga y la dureza del agua. Evita el suavizante en ropa técnica: sus residuos pueden afectar a la gestión de la humedad. Elige frío o 30 °C cuando la etiqueta lo permita.

05 / DESPUÉS DEL LAVADO

Aire y paciencia.

Saca la ropa al terminar y tiéndela en un lugar ventilado, preferiblemente a la sombra. Usa secadora únicamente si está permitida y con el ajuste indicado. No apoyes las prendas sobre un radiador para acelerar el secado.

06 / HASTA LA PRÓXIMA

Guárdala seca.

Antes de doblar, comprueba costuras, bolsillos y zonas más gruesas. Guarda la equipación completamente seca. Si necesita plancha, sigue la etiqueta y evita el contacto directo con estampados, escudos y nombres.

EQUIPACIONES PERSONALIZADAS

El escudo también
se cuida.

Nombres, dorsales y logotipos pueden necesitar cuidados distintos al tejido. Lava la prenda del revés, evita frotar el estampado y no lo planches directamente.

Si el detalle se levanta o no sabes qué tratamiento admite, no intentes fijarlo con calor. Envíanos una foto de la etiqueta y de la zona para orientarte.

DUDAS QUE SÍ IMPORTAN

Un cuidado
más concreto.

Si tu caso no aparece aquí, lo revisamos contigo.

Deja que la prenda se seque por completo antes de valorar el olor. Revisa si has sobrecargado el tambor o usado demasiado detergente y comprueba el mantenimiento de la lavadora. Si repites el lavado, utiliza un programa y un producto compatibles con la etiqueta; no aumentes la temperatura por tu cuenta. Si continúa, cuéntanos qué prenda es y cómo la lavas.

Agrupa prendas de colores similares y con instrucciones de lavado compatibles. Una camiseta técnica, una sudadera y una prenda con velcro no siempre admiten la misma rutina. Presta especial atención a las prendas nuevas, a las cremalleras y a los elementos que puedan rozar o enganchar el tejido.

No frotes con fuerza ni apliques disolventes o productos concentrados directamente sobre la personalización. Comprueba las instrucciones de la prenda y del quitamanchas. Si tienes dudas, envíanos una foto antes de tratarla: el cuidado depende tanto del tejido como del acabado.

No elijas la temperatura solo porque la prenda parezca de poliéster o algodón. Contacta con nosotros con una foto, el modelo y, si lo tienes, el número de pedido. Así podremos identificar la prenda y orientarte sobre su cuidado.